Supongo que tienes ese derecho irrefutable de volverme loca. De alternarme periodicamente contra todos los sentidos y autocontroles que deciden saltar de forma reveladora en su peculiar rebeldia. Para mirarme y volver a bajar la mirada, y hacer que yo tambien te mire y caer en tu manto chocolate de nuevo. Una vez mas, demuestras mi peculiar idiotez. //